Nov 10

¿Trabajamos sólo por dinero?

Contrario a lo que algunos puedan pensar, la contundente respesta es : NO! La aspiración de que lo que hagamos debe tener un sentido y propósito además de ser útil para otros, va primero. Es esencial sentirse motivado por lo que hacemos. Cada día invertimos tantas horas haciendo distintas tareas, así que, si estamos realmente enganchados con nuestro trabajo, encontrar estos aspectos en él nos ayudan a realizarlo en distintas formas.

 

Por supuesto, todos esperamos están en una nómina y recibir una recompensa monetaria. Pero también queremos ver que lo que hacemos es útil. Si le pagas a un empleado para que realice cirta tarea, como cocinar un pastel, por ejemplo, pero lo destruyes frente a sus ojos antes que haya cumplido su cometido, el nivel de entusiasmo y motivación del empleado caerá rápidamente.

 

Numerosos estudios intentan descubrir qué causa que algunos empleados están más conectados con su trabajo. Estableciendo una correlación entre cuatro factores clave:  Compromiso, desempeño, comportamiento proactivo y creación de trabajo parecen ser factores importantes. En otras palabras, empleados comprometidos y activos no solamente utilizan todos los recursos a su alcance. También crean sus propios recursos para trabajar más y mejor.

 

La teoría de flujo indica que cuando estamos enfocados en un trabajo que nos satisface, el tiempo y espacio se funden, creando altos niveles de concentración y energía para llevar a cabo lo que sea que estemos haciendo de la mejor manera posible. Esto sucede cuando mecanismos estimulantes nos llevan a ser más innovadores, pero también nos hacen pensar que estamos haciendo algo que vale la pena y nos enorgullece. Esto también crea un estado de refuerzos positivos internos, (factor intrínseco) que combinado con un estilo de liderazgo que nos da energía y reconoce nuestro esfuerzo (factor extrínseco), forman un circulo virtuoso y una situación en la que todos ganan.

 

Por supuesto, el compromiso y participación no son constantes. La gente sufre de fluctuaciones en niveles productividad y en placer a través del día, dependiendo de factores intrínsecos y extrínsecos. Una noche de mal sueño, preocupaciones acerca de la salud de familiares, o simplemente pensar mucho acerca de las tareas que nos esperan en la oficina, pueden causar estados de agotamiento que nos llevan a niveles bajos de activación.

 

Los factores negativos pueden incluir esfuerzos que no son reconocido, niveles bajos de autonomía o a una falta de recursos (tiempo, gente, o material) para llevar a cabo las tareas de todos los días o un proyecto innovador, lo cual también puede disminuir el compromiso.

 

Los colaboradores comprometidos son mucho más que personas listas para dar un esfuerzo adicional. Ellos son profesionales que piensan, sienten y actúan para mantener su compromiso con iniciativa propia. Para que esto suceda es necesario que las compañías faciliten un ambiente saludable que estimula la autonomía con retos y tareas, motivación y líderes que puedan energizar a sus seguidores.

 

Considera todo esto cuando comiences un negocio. Tienes que decidir a dónde vas, cómo llegarás ahí, y el tipo de personas que quieres en tu equipo.

Fuentes:

How do Engaged Employees Stay Engaged?

Flow (psychology

Beyond Engagement. Practical Insights for Building and Sustaining Engagement.

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